Burritos de sushi con pollo al curry: mi última invención, fusión de tres cocinas, dos asiáticas y una americana, con sabores indios, aspecto japonés y algún ingrediente mexicano, o al menos esa era la intención. La preparación es sencilla pero como cocino de oído no me pidáis las cantidades exactas:
- Arroz
- Pollo
- Curry
- Pimienta negra
- Cebolla
- Tortas de trigo o harina
Primero cocemos el arroz de forma que quede suelto o lo que es lo mismo, un poco menos de lo que acostumbramos, pero poco porque si no puede quedar crujiente y no sería agradable. Mientras tanto, preparamos la salsa de curry pochando media cebolla en aceite abundante a la que añadimos sal y especia en abundancia, al gusto de cada uno. Una vez pochada, que no dorada, pasamos el contenido de la sartén por la batidora añadiendo harina para que espese y corrigiendo con agua, sal y curry hasta lograr la densidad deseada.
A todo esto cortamos el pollo en tacos más o menos alargados y lo doramos en una sartén con una pizca de pimienta negra, al gusto de cada uno.
Cuando tengamos el arroz lo enfriamos bajo el grifo para evitar que se pegue y eliminamos el agua todo lo posible antes de extenderlo en una capa gruesa de aproximadamente 2 centímetros sobre unas tortas de harina o maíz, las de burrito mexicano para entendernos. En el centro de la torta y encima de arroz montamos una fila de tacos de pollo de lado a lado de la misma sobre la que echamos algo de nuestra salsa de curry y enrollamos la torta por encima de esta para formar un cilindro que mantenga el pollo en el centro del arroz en la medida de lo posible.
Para evitar que se desmonte y dejar el arroz lo más compacto posible, enrollamos nuestros rollos de arroz en papel de cocina transparente con firmeza y los guardamos en un tupper de su tamaño en la nevera hasta la hora de servirlos.
Para acabar, justo antes de servir, cortamos los cilindros en porciones de 2 a 4 cm. de grosor y los colocamos en una fuente para su presentación. Se puede acompañar de la salsa de curry sobrante pero yo prefiero dejarla aparte para que cada uno se sirva lo que quiera.
Un detalle, el plato puede servirse frío desde la nevera o caliente dándole una vuelta por el microondas pero cuidado con lo segundo, las tortas de harina o trigo se ablandan rápidamente y pueden tomar una textura un tanto pegajosa poco agradable, esto se soluciona dejando reposar unos minutos antes de pasar a la mesa…
Bon appetit!
